El país en vilo por el 01 de julio
Demian Duarte /
Después de 90 días de campañas federales y otros 60 de campañas locales, la verdad es que el respetable público quedó totalmente saturado de mensajes, propuestas, guerras sucias, dimos y diretes de los distintos candidatos a puestos de elección popular. Y claro, cada elección es distinta, cada distrito, cada municipio y cada estado se pelea con los distintos elementos que hay a la mano y encima la elección presidencial, pues esa claro se disputa con todo lo que se encuentre. Solamente en Sonora además de la presidencia, siete distritos federales, dos curules de mayoría y una primera minoría en el Senado, están en disputa 21 distritos locales para diputados, al menos 12 diputaciones por la vía plurinominal y 72 alcaldías, con todo lo que implica eso en la estructura de mando de cada contienda y las muchas personas que se hacen ilusiones y hacen o deshacen sus planes y proyectos en función de que el compadre, el hermano o el amigo, lleguen a esa posición tan ansiada en la contienda electoral. Pero más allá de los intereses directos relacionados a la política, en este momento México entero espera el resultado de las elecciones y las horas que faltan para conocer el veredicto de las urnas, son una especie de agonía, para saber como serán las cosas en el corto, el mediano y el largo plazos. En México literalmente la lucha por el poder es un asunto de pronóstico reservado, y en ocasiones, como es esta, nadie se espera esos finales de fotografía que todo indica tendremos el domingo. La verdad es que las posiciones y condiciones políticas de cada uno de los candidatos han llevado las cosas al tope, al grado de que hoy le puedo decir que al final de las campañas, la verdad es que el país está en vilo, a la expectativa de lo que ocurra el día de la elección. El vaticinio de muchos expertos es que el domingo ocurrirá un fenómeno político que pocas veces se ve en México y que la gente saldrá a borbotones de sus casas, lo que significaría una participación por encima del 60 o 65 por ciento del padrón electoral. Encima de ello, por más que las casas encuestadoras hayan dado ya sus pronósticos para cada uno de los procesos, resulta más que evidente que la última palabra la tenemos los electores en las casillas, así que ninguno de los escenarios que se han planteado se puede considerar definitivo en lo que corresponde a la elección federal. Todavía en los 4 días que quedan antes del día "D" se puede repetir el fenómeno del "voto útil", que puede construir o destruir a favor de alguno de los candidatos y su proyecto. En síntesis, soy de la opinión que la moneda está en el aire, y falta realmente muy poco para conocer el resultado final… Simplemente no hay que desesperar.
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