Ayer se vivió una de las más intensas jornadas políticas en lo que va del proceso electoral en la capital sonorense, con el cierre de campaña del candidato del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador por un lado y a unos cuantos metros el debate de candidatos a la alcaldía de Hermosillo.
Aunque se trató de una total casualidad, el dato es significativo, pues ya entramos desde hoy en la recta final del proceso político que ahora sabemos nos tiene en vilo a todos los mexicanos, porque los resultados ya se convirtieron en asunto de pronóstico reservado, en especial si pensamos en el escenario de la contienda presidencial.
Del caso de Hermosillo, y nuestro estado me permitiré hablar en la entrega de mañana, pero la verdad es que el entorno nacional es propio de la mejor trama de una novela de suspenso.
Sin embargo creo que el escenario estaba puesto para un enfrentamiento que nunca llegó, Andrés Manuel y Enrique jamás se tocaron entre sí, asumieron que como son los dos candidatos en la final, no tendría sentido desgastarse en este momento con una guerra de señalamientos entre ellos, a pesar de que sus equipos de campaña ya sacaron el armamento pesado.Al candidato de la izquierda ya el PRI lo acusa hasta de haber gastado más que el propio Peña Nieto y al priista lo traen contra las cuerdas con las acusaciones de que compró cobertura noticiosa favorable en Televisa para construir su imagen y su campaña, pero el asunto es que como la nota ya brincó al escenario internacional con el diario británico The Guardian, las cosas se empiezan a poner complicada para hacer un control de daños efectivo.
Y sí, creo que quien tuvo un mejor desempeño en el debate fue Andrés Manuel López Obrador, quien nunca perdió la serenidad y fue quien tuvo la oportunidad de ser más sensato y preciso respecto a sus propuestas.
Obvio, no a todos les gusta el proyecto de López Obrador, y hay quienes le temen a partir de las campañas negativas que tanto el PRI como el PAN han pretendido lanzar para mermar los favorables que ahora hay en torno a Andrés Manuel.
Sin embargo ya en el terreno de las propuestas no me cabe duda que fue Andrés Manuel quién puso énfasis en presentar las suyas, en especial las económicas, hablando de tres factores que considero fundamentales para el futuro del país:
1.- Un plan de relanzamiento de la economía nacional, a partir de un “New Deal” a la mexicana (por eso la cita a Roosevelt, que para muchos que no la entendieron estuvo fuera de lugar), que permita a México aprovechar su potencial, sus recursos y pueda tomar su rol como país emergente líder y crezca a un ritmo de 6 por ciento al año, on inversión pública y privada y con la creación de empleos a fin de elevar la calidad de vida de los mexicanos.
2.- Una estrategia de ahorro que permita sacar 800 mil millones de pesos que actualmente se van por la vía de la corrupción, la evasión fiscal y el gasto excesivo del gobierno, a fin de aplicarlos objetivamente al plan de desarrollo de infraestructura que sustente el relanzamiento económico.
3.- Dar opciones a la juventud, ofreciendo estudios a los que actualmente no tienen acceso a ellos y dando trabajo a quienes ya egresaron de las universidades y no lo consiguen, es decir resolver de una vez el problema de los “Ninis” y con esto darle también empuje a la economía y resolver un enorme problema que está latente en la actualidad con una juventud ociosa, que simplemente no tiene opciones de futuro.
Creo que en esos tres temas, López Obrador resume una visión extensa de las necesidades y preocupaciones del país entero y si usted analiza a fondo lo que el candidato quiso decirnos en el debate, es que él no representa ningún riesgo para el país o su economía, en realidad su visión, que está sustentada en las mentes más brillantes de los economistas del pasado y la actualidad, es una propuesta centrada, sensata, que lo que pretende es sacar a México adelante y ponerlo a competir con el mundo a partir de una visión nacionalista.
Yo cómo López Obrador creo que México tiene reservado para sí un futuro distinto, un futuro como protagonista en el concierto de lo global y que tenemos como país mucho que dar. Veo además que la clave en esa estrategia es recuperar el mercado interno, no a partir de la ficción del acceso al crédito, sino en base a la recuperación del poder de compra, base de un mercado interno fuerte.
La de López Obrador parte de la receta que se le ha dado a Europa y Estados Unidos para hacer frente a la crisis económica global, misma que no nos engañemos, de seguir vigente más temprano que tarde tendrá impacto en México, por lo que resulta fundamental tener en el corto plazo un plan para mantener la estabilidad de la economía y hacerla crecer.
Visto desde mi punto de vista, el debate no se trataba de ver quién era el más rijoso, el más ocurrente o el que navegaba para no perderlo, se trataba de ver quien hacía propuestas y como fue Andrés Manuel el que la hizo, haciendo además planteamientos serios para el futuro del país, no me cabe duda alguna de que él fue quien ganó ese encuentro y que es entre los candidatos el que va en ascenso de cara a la cita con las urnas el 01 de julio.